
A la hora de valorar la idoneidad de los pacientes, hay que tener en cuenta dos factores:
EL TIPO DE PELO
Se puede tratar con láser cualquier tipo de pelo, excepto el vello muy fino y sin apenas pigmentación y las canas (para ello contamos con otros procedimientos igualmente efectivos). Cuanto más pigmentado y grueso sea el pelo, mejores resultados obtendremos.
EL FOTOTIPO
Nos informa sobre la densidad de melanina en la piel. A mayor cantidad, es más fácil que capte parte de la luz destinada al folículo, disminuyendo la efectividad del tratamiento y provocando el riesgo de quemaduras. Por ello es importante determinar el fototipo de piel (ver tabla) para elegir el láser más adecuado. Los fototipos más altos pueden tratarse, pero requieren el empleo de láseres de mayor longitud de onda y de duración de pulso largo.
EL TIPO DE PELO
Se puede tratar con láser cualquier tipo de pelo, excepto el vello muy fino y sin apenas pigmentación y las canas (para ello contamos con otros procedimientos igualmente efectivos). Cuanto más pigmentado y grueso sea el pelo, mejores resultados obtendremos.
EL FOTOTIPO
Nos informa sobre la densidad de melanina en la piel. A mayor cantidad, es más fácil que capte parte de la luz destinada al folículo, disminuyendo la efectividad del tratamiento y provocando el riesgo de quemaduras. Por ello es importante determinar el fototipo de piel (ver tabla) para elegir el láser más adecuado. Los fototipos más altos pueden tratarse, pero requieren el empleo de láseres de mayor longitud de onda y de duración de pulso largo.



